jueves, 23 de julio de 2009

CAMBIO DE FRENOS DE DISCO HIDRÁULICOS

TERCERA PARTE

En las entregas anteriores, haz clic aquí para verlas, vimos como había que proceder para cambiar una horquilla de suspensión delantera. En ésta tercera parte vamos a meternos de lleno con los frenos. Dado que en éste caso la horquilla elegida es una Manitou R7, que no lleva soportes para los frenos V Brake, como es el caso de muchas de las horquillas que se venden actualmente, me animé a cambiar los frenos clasicos de toda la vida, por unos modernos frenos de disco hidráulicos. En mi caso me he decantado por el modelo Juicy Five de la marca Avid. No se, me parecieron muy majos y estaban bien de precio, aunque evidentemente cada cual puede elegir el modelo y la marca de frenos que le de la gana, faltaría más.

Se elija la marca que se elija, me he dado cuenta de que el montaje de los frenos de disco hidráulicos, el hecho de montarlos, es práticamente igual para todos los modelos. Las pequeñas diferencias, están en los ajustes de cada tipo de freno, que lógicamente cada fabricante pone su sello personal en la forma de ajustarlos, aunque luego te das cuenta que esas diferencias no lo son tanto.

Básicamente, y por si alguién no lo sabe, un freno hidráulico es un sistema que funciona gracias a la presión ejercida por un fluido, ya sea agua, aceite u otro fluido especifico. El funcionamiento es muy simple y es conveniente conocerlo por si surge algún inconveniente en forma de avería, así se puede saber donde falla y como actuar. Todo sistema de frenos de disco hidráulico para bicis, tienen los mismos elementos que los sistemas de frenos hidráulicos para la automoción, ya sabes coches, motos, etc. Los elementos de un freno hidráulico convencional son: El mando de accionamiento o maneta de freno, que está unida a una pequeña bomba de presión, que es la encargada de ejercer la presión, valga la redundancia, sobre el líquido hidráulico contenido en un pequeño depósito. Ese líquido circula por unas tuberías llamadas latiguillos de freno, que son las encargadas de conectar la bomba de presión con las pinzas de freno, en cuyo interior puede haber uno o dos pistones que son los encargados de empujar las guarniciones de freno, o pastillas de freno, contra los discos de acero que estan sujetos a las llantas de la bici. Al tratarse de un circuito hidráulico, por donde circula un líquido, éste tiene que ser estanco para que funcione, por eso en el interior de los latiguillos solo tiene que haber líquido. El aire está prohibido.

Después de ésta pequeña charla descriptiva sobre los elementos que componen un freno de disco convencional, vamos a ver como instalar uno en nuestra bici. Antes de empezar hay que decir que nuestra bici deberá estar equipada con un buje de rueda que tenga los anclajes necesarios para poder sujetar el disco de freno, ya que si no es imposible hacerlo. Hecha ésta aclaración, vamos a empezar.

Paso 1: Lo primero es identificar las piezas que contiene la caja del nuevo freno y que no falte de nada. Normalmente el fabricante suele incluir una, o dos, pequeñas herramientas que sirven para hacer el montaje básico de los diferentes elementos. En mi caso, en la caja, viene el conjunto de maneta y bomba de freno, unido por el latiguillo, a la pinza de freno con sus correspondientes pastillas de freno, discos y tornillos de montaje. También trae una pequeña llave torx acodada, que sirve para instalar los discos en su sitio y las manetas de frenos en el manillar. Esa llave acodada también sirve para aflojar o apretar el pequeño tornillo de sangrado que se encuentra tanto en la bomba, como en la pinza de freno.

Paso 2: Una vez identificadas las piezas, comenzamos desmontando los frenos de la bici. La flecha roja de la foto 1, indica de donde temenos que soltar primero el cable de accionamiento, aunque a éstas alturas creo que no tengo que describir como se suleta ese cable, creo. Después soltamos el cable, con una llave de allen de 5, del tornillo que señala la flecha azul en la foto 1.

Paso 3: Con el cable suelto del paso anteror, nos vamos a la maneta correspondiente del manillar, y soltamos el cable de dicha maneta, para ello apretamos la maneta para dejar al descubierto el sistema de anclaje de la maneta, foto 2, y soltamos el barrilete del cable de la maneta. Con el cable suelto de las levas de los frenos, no debería haber ningún problema para soltar dicho cable de la maneta, no obstante si lo hubiera, destensaríamos por completo el tensor de la camisa del cable que está en la maneta, que es lo que señala la flecha amarilla de la foto 2.


Paso 4: Ahora ya solo nos queda retirar las levas del freno del cuadro,en la foto 3 se ve qué tornillo es el que hay que quitar en la horquilla, con una llave de allen de 5 m/m., para soltar las levas de dicha horquilla. Para quitar las levas del freno trasero del cuadro, el proceso es el mismo, y se usa la misma llave de allen de 5 m/m..

Paso 5: Ha llegado el momento de la limpieza, porque aunque los tetones de sejección de los frenos del cuadro no se vayan a usar, ésto no quiere decir que no debamos limpiar la zona, así es que trapito y a limpiar. La mayoría de los tetones que sujetan las levas de los frenos V Brake del cuadro, suelen ir roscados a él, por lo que con la llave adecuada procedemos a quitarlos ya que no nos van a hacer falta, aunque es conveniente guardarlos. Quien sabe...

Paso 6: Ha llegado el momento de empezar a poner los frenos nuevos, para ello lo primero es colocar el disco sobre el buje de la rueda. Usaré los tornillos que suministra el fabricante y utilizaremos la herramienta acodada del kit, aunque yo recomiendo hacerse con una llave, digamos más seria, que la del kit. Más que nada porque apretar los tornillos en condiciones, con la llave suministrada, no es una gran idea. Además hay que apretarlos con una cierta tensión que el fabricante nos lo dice en el manual de instrucciones que debería acompañar a cualquier freno de disco hidráulico que se compre. Si te fijas en la foto 4, verás que hay una flecha de color rojo que señala a un tornillo. Pues ese tornillo y cinco más (o sea seis) son los que hay que apretar para sujetar el disco, con seguridad, al buje de la rueda. El disco lleva postura y está grabada en el propio disco, con lo que solo hay que verificar que esas marcas estén correctamente puestas y apuntar los seis tornillos. Fíjate en la flecha gris que está grabada en el propio disco, en la foto 4. Esa flecha señala la dirección de avance de la rueda. Elegimos uno de los tornillos, cualquiera, para empezar a apretar e iremos actuando sobre los demás tornillos en cruz, yendo de uno en uno, hasta completar el apriete de todo el disco. Si eres muy estricto en el apriete de los tornillos, deberás adquirir una llave dinamométrica para apretar cada tornillo al par especificado por el fabricante, pero ya te anticipo que el precio de dicha llave es de susto, aunque si te vas a dedicar a la mecánica de bicis, la inversión puede llegar a ser rentable. Si no lo mejor es ir apretando en cruz, tornillo a tornillo, un poco cada vez hasta que no se pueda apretar más sin hacer excesiva fuerza. Si no sabes calcular que fuerza es la que hay que hacer, siempre puedes recurrir a algún amiguete que controle eso de la mecánica, para que te eche una mano.

Paso 7: Ahora debemos colocar las pinzas de freno en sus respectivos alojamientos, es decir, en mi caso el freno marcado con la leyenda "Rear", irá al eje trasero. Y el marcado con la leyenda "Front", irá en el eje delantero. Teniendo en cuenta eso procedemos a colocar las pinzas. La pinza trasera hay que colocarla con el puente que el propio kit trae de fábrica, claro que todo depende del tipo de anclaje que tenga el cuadro de tu bici. En mi caso, y si te fijas en la foto 5, podrás ver que hay una flecha azul señalando precisamente al puente que hay que colocar, para sujetar la pinza al cuadro. Las flechas rojas, señalan los tornillos que sujetan todo el conjunto al cuadro. Esos tornillos también vienen en el kit. Ahora quiero llamar tu atención sobre las arandelas que están debajo del tornillo que señala la flecha amarilla. Esas arandelas tienen la misión de hacer que la pinza de freno se alinee perfectamente con el disco de freno, para evitar los roces indeseados de las pastillas con el disco. Así es que colocamos la rueda, con el disco en su sitio, en el cuadro, y dejamos los tornillos que señala la flecha amarilla sin apretar. Pulsamos la maneta del freno correspondiente, para frenar la rueda. Apretamos ligeramente los tornillos, sin soltar la maneta del freno, y las arandelas llevarán a la pinza al sitio adecuado. Soltamos la maneta del freno y apretamos los tornillos a fondo. Si todo ha ido bien, las pastillas de freno estarán perfectamente alineadas con el disco, y éste no rozará en las pastillas. Si no, habrá que repetir la operación hasta dejarlo bien.

Paso 8: El siguiente paso es colocar las manetas de accionamiento y la bomba en el manillar. Operación que se hace de una vez ya que en la mayoría de los frenos hidráulicos de disco, la maneta y la bomba de freno forman un todo. Te habrás dado cuenta que hay que quitar varios elementos del manillar para colocar las nuevas manetas. Solo tienes que remitirte a las anteriores entregas de éste tutorial  foto 2 de la primera parte, para saber como hacerlo, aunque llegados a éste punto yo creo que no tendrás ningún problema en quitar los elementos necesarios para poner las nuevas manetas de freno. Colocamos las mencionadas manetas en la posición que nos convengan, y apretamos los tornillos para sujetarlas al manillar. Después volvemos a colocar los elementos que hayamos quitado en su sitio, y ya tendremos el freno trasero colocado. Para colocar el freno delantero, se procede de la misma manera. Con la diferencia de que, en mi caso, el freno delantero no lleva montado el puente que veías señalado con una flecha azul, en la foto 5. Ya que la horquilla lleva los soportes de la pinza orientados en el sentido de la marcha, tal y como puedes ver en la foto 6.

Paso 9: Después de haber montado los frenos en los dos ejes, y de comprobar que, efectivamente frenan, te habrás dado cuenta de que los latigillos son muy largos, y en algunas ocasiones demasiado largos. No queda más remedio que cortar los latiguillos. Pero claro, si cortamos los latiguillos, entrará aire en el circuito, lógico por otro lado. Así es que no nos queda más remedio que cortar primero y sangrar después. En la caja de los los frenos que yo he colocado en mi bici, aparte de todos los elementos necesarios para su instalación, había en una bolsita, una especie de barrilete de aluminio y un tornillo especial con un agujero que atraviesa el tornillo longitudinalmente. Antes de seguir tengo que pedir disculpas por no haber puesto fotos ya que se me olvidó el hacerlas, pues no tenía pensado escribir éste tutorial. Pero intentaré describirlo de la manera más gráfica que pueda. Echa un vistazo a la foto 7. Estas viendo una de las manetas de freno que he instalado (la otra es igual, pero de distinta mano). Señalado con la flecha azul, ves el guardapolvos de goma que hay que quitar para dejar al descubierto el racor (lo siento no hay fotos, pero imagínatelo). Con una llave plana de 8 m/m, habrá que aflojarlo.

Paso 10: Una vez aflojado el racor, desplaza éste a un lugar del latiguillo que no moleste. Pero no lo saques del latiguillo. Ahora solo hay que tirar del latiguillo, para extraerlo de la bomba. Hay que tener cuidado al hacerlo para que el líquido de frenos no nos salpique a nosotros ni a la bici, ya que es muy corrosivo, por lo que si salpica algo limpialo rápidamente. Tira del latiguillo con decisión, pero con cuidado, para sacarlo. Una vez fuera, es aconsejable taparlo con un poco de cinta aislante, o cinta de carrocero, para evitar que el líquido se salga en exceso. Ahora medimos la longitud del latiguillo a la que queramos dejarlo, teniendo en cuenta que el manillar pueda girar con libertad. Para el freno delantero tendremos que tener en cuenta, además, el recorrido de la suspensión. Una vez decidido el recorrido nuevo del latiguillo, procede a cortarlo sin miramientos, pero mide dos veces antes de cortar, ya que si te quedas corto, la habrás fastidiado y no quedará otra que cambiar todo el latiguillo. Procura usar una herramienta de corte buena, las que se usan para cortar las camisas de los cables valen, pero es importante que el corte sea lo más limpio posible.
Paso 11: Una vez cortado, hay que roscar en la punta del latiguillo, el tornillo ese que venía junto con el barrilete, y que he descrito en el paso 9. Con cuidado lo vamos roscando en el latiguillo hasta que entre a fondo. Luego colocamos el barrilete sobre el tornillo hasta que entre en su sitio. El barrilete solo entra de una postura, así es que no hay que forzarlo. Por supuesto ni que decir tiene, que mientras estés haciendo ésta operación, ni se te ocurra accionar la maneta del freno. Ya que si lo haces saldrá el líquido de frenos del depósito, y te pondrá todo bien guarro. Así es que no tengas tentaciones y no toques la maneta. Con el tornillo y el barrilete colocados en su sitio, introduce a fondo y sin miedo, el latiguillo en el alojamiento de la bomba de freno, y vuelve a roscar el racor con cuidado de no trasroscarlo, es mejor iniciar la rosca con la mano. Cuando el racor esté bien colocado, apriétalo con la llave plana de 8 m/m sin pasarte. Comprueba que al pulsar la maneta no hay pérdidas, y que frena bien. Si la maneta se hunde mucho al frenar, eso quiere decir que habrá que sangrar los frenos. Si por el contrario mantiene el mismo tacto que antes de cortar el latiguillo, eso quiere decir que habrás hecho un trabajo fino, fino y no necesitarás sangrar el freno.
Para el otro freno el procedimiento descrito es exactamente el mismo, por eso no lo voy a repetir. En la próxima entrega explicaré como se sangran los frenos, pero ya adelanto que no es nada complicado, solo hay que tener paciencia y hacer las cosas bien.
Fin de la Tercera Parte